Los dos tipos de personas en los «gatillazos»: ¿Por qué ocurre y cuándo pedir ayuda?

En el mundo de la sexología se suele decir, con un toque de humor pero con mucha verdad, que respecto a los «gatillazos» existen dos tipos de personas: las que ya han tenido uno y las que lo tendrán en el futuro.

Y es que esto de no tener una erección cuando se desea es algo de lo más común. El verdadero problema no es el hecho en sí, sino cómo, como sociedad, lo hemos convertido en un tabú y en una fuente de presión.

sexologo valencia disfunción eréctil

Si te ha pasado alguna vez, que sepas que es completamente normal. Como sexóloga en Valencia y online, en mi consulta veo a diario que la pérdida de erección es una de las mayores preocupaciones masculinas, pero ¿por qué ocurre realmente?

 

¿Por qué quiero tener una erección y no se puede?

Cuando esto ocurre, se abre un mundo de posibilidades. El cuerpo humano no es una máquina (¡ni una Inteligencia Artificial!), somos personas de carne y hueso y nuestro sistema nervioso reacciona a todo lo que nos rodea.

Estas son algunas de las causas más frecuentes por las que puede aparecer un «gatillazo»:

    • Los nervios del principio: Puede que la persona que tienes delante te guste un montón y, precisamente por las ganas de que salga bien, aparezcan los nervios.

    • Problemas personales o de pareja: Haber dejado una relación recientemente, estar pasando por una mala época o tener conflictos familiares influye directamente en tu deseo y respuesta sexual.

    • Factores laborales y estrés: El estrés crónico, que te vaya mal en el trabajo o las preocupaciones diarias son los enemigos número uno de la erección.

    • Falta de descanso: No dormir bien o arrastrar problemas de sueño pasa factura a tu energía y a tu salud sexual.

    • Consumo de sustancias: Salir de fiesta y haber tomado alcohol u otras drogas altera de forma directa la respuesta de tu cuerpo.

El estrés, el nerviosismo y el cansancio, aunque no se hagan patentes en otras áreas de tu vida, si están presentes por algún lado tienen que salir. Y la cama suele ser uno de los escenarios donde primero se manifiestan.

El peso de las expectativas y la masculinidad

Además de los factores físicos y emocionales, todo esto se nos mezcla con las expectativas de la masculinidad que nos han enseñado desde pequeños. Nos bombardean con la idea de que los hombres siempre tienen que estar preparados para penetrar. Lo vemos en las series, en las películas, en los relatos que nos cuentan y, por supuesto, en el porno.

Este tipo de mensajes poco realistas generan una presión enorme y, desde luego, no ayudan a que te sientas bien ni relajado.

Debes tener clara una cosa muy importante: a lo largo de tu vida vas a tener en algún momento un gatillazo. Y eso no significa que la persona que tengas delante no te guste, ni que a tu cuerpo le pase algo malo.

¿Qué narices hago cuando tengo un gatillazo?

Sé que la teoría está muy bien, pero cuando pasa, gestionar el momento puede ser complicado. En un próximo artículo (y vídeo) te daré pautas concretas sobre cómo reaccionar en el momento, pero quédate con esto: recuerda que no pasa nada por angustiarse, no te juzgues.

Si te estás rayando con este tema, sientes malestar con tus erecciones o la ansiedad te está ganando la partida, no tienes por qué pasarlo mal a solas.

En Suéltate Sexología podemos trabajarlo juntos. Ofrezco acompañamiento sexológico tanto de forma presencial en Valencia como a través de terapia sexual online, en un espacio seguro, confidencial y libre de juicios. Si te preocupa, pide ayuda. ¡Hablemos!